Optimizar la eficiencia energética en las operaciones industriales es ahora indispensable, principalmente para limitar los costes de energía (que son cada vez más difíciles de sostener) y, al mismo tiempo, para lograr y mantener el cumplimiento con las normativas europeas sobre el tema.
Breve guía sobre el control energético y la eficiencia industrial
El papel del aire comprimido en los procesos productivos industriales
El aire comprimido desempeña un papel fundamental como fuente de energía en los procesos industriales. De hecho, esta materia prima energética puede alimentar una amplia gama de dispositivos y maquinaria industrial, como actuadores y herramientas neumáticas, sistemas de transporte e instrumentos de control presentes en múltiples sectores, en particular el manufacturero, el automotriz, el aeroespacial, el químico y el alimentario.
En comparación con otras fuentes de energía, como la electricidad o los fluidos hidráulicos, el aire comprimido se considera más seguro en entornos industriales, ya que no presenta riesgos y es menos susceptible a problemas de sobrecalentamiento.
Cómo se implementa el control energético
Para implementar con éxito el control energético, es necesario tener bajo control todos los principales sistemas, maquinarias y la red de distribución de aire comprimido presentes en el entorno industrial. Esto es posible solo a través de la instalación de sensores energéticos inteligentes capaces de recopilar datos relacionados con el consumo y el uso adecuado de la energía.
Gracias a un software de monitoreo adecuado, un flujo continuo de información recopilada por cada dispositivo inteligente converge en una única plataforma. Existen en el mercado herramientas capaces de registrar los datos energéticos de los sensores en tiempo real y analizarlos, identificando tendencias, picos de consumo y potenciales áreas de ineficiencia.
